En 1984 Winston Smith toma el papel de Miguel Cara de Ángel como el personaje que intenta recobrar su individualidad fuera del poder estatal. Cara de Ángel no pudo describir su existencia en mejor forma cuando dijo "pienso con la cabeza del Señor Presidente, luego existo".
Esta frase resume la misión del poder dictatorial del Señor Presidente. Tal como el Hermano Mayor lo hacia en su utopía, el Señor Presidente usa la violencia y el miedo para borrar la personalidad, la individualidad y la existencia del ser. Nadie es nada si el Señor Presidente no lo aprueba. El hecho de que Cara de Ángel no haya sido asesinado en el puerto dice mucho sobre el régimen. El calabozo en el que Cara de Ángel fue encarcelado tiene la misma función que la Habitación 101 en el mundo Orwelliano. En el calabozo Cara de Ángel pierde su individualidad y su cordura. Es la forma en que el régimen establece su omnipotencia hasta el ultimo minuto de vida. En la habitación 101 Winston Smith acepta que la única verdad que puede existir es aquella escrita por el Partido. En la celda numero 17 Cara de Ángel pierde toda esperanza, toda voluntad. Es el poder psicológico del régimen que mata a Cara de Ángel, no la violencia.